¿Cómo funciona la monitorización de fármacos (TDM)?
El rango terapéutico óptimo en sangre para cada fármaco ha podido establecerse después de multitud de pruebas a lo largo de los años. Dentro de este rango, la mayor parte de la población estará eficazmente tratada, sin un exceso de efectos adversos o síntomas de toxicidad. La dosis de fármaco necesaria para alcanzar este nivel debe establecerse para cada individuo. Cuando un paciente empieza a ser monitorizado (o vuelve a serlo después de una interrupción), el médico va subiendo la dosis y solicitando determinaciones de la concentración sanguínea frecuentemente, hasta que se alcance el nivel requerido. Si los niveles del paciente son demasiado elevados, el médico disminuirá la dosis. A menudo, cada uno de los cambios de dosis requiere un corto período de tiempo para estabilizar este ajuste, por ello estas correcciones en uno u otro sentido pueden llevar varios días o semanas (aunque si se observan síntomas asociados a toxicidad, se disminuirá la dosis rápidamente para mitigar estos síntomas). Es importante que los pacientes colaboren con sus médicos durante este proceso y no hagan sus propios ajustes de dosis o interrumpan la medicación. Los cambios bruscos a veces pueden empeorar las condiciones y ocasionar síntomas agudos.
Una vez los resultados del paciente estén en el rango terapéutico y sus signos clínicos indiquen que el tratamiento es el adecuado, el médico monitorizará el fármaco a intervalos regulares y cuando lo considere necesario para ajustar la dosis en función del estado del paciente, asegurando que el fármaco se mantiene en el rango terapéutico. La frecuencia de las pruebas requeridas dependerá del fármaco y de las necesidades del paciente. Si el tratamiento no parece ser totalmente efectivo o si el paciente tiene demasiados efectos adversos o signos de toxicidad, se le solicitarán determinaciones en sangre para ver si las concentraciones han pasado a ser demasiado bajas o demasiado elevadas. Si es así, se ajustará de nuevo la dosis; en caso contrario, el médico y el paciente deberán evaluar de nuevo el uso de la medicación especificada y considerar el cambio a otro tipo de fármaco.
La hora de la obtención de la sangre es una parte importante en la monitorización de fármacos. Cuando una persona toma una dosis de fármaco, la cantidad de fármaco en sangre se eleva durante un período de tiempo, alcanzando posteriormente un máximo(pico) y disminuyendo después; generalmente se alcanza el nivel más bajo (valle) justo antes de la siguiente dosis. Para que sea efectivo, los niveles del pico deben ser inferiores a los niveles tóxicos y los niveles del valle deben permanecer dentro del intervalo terapéutico. La experiencia y los diversos estudios permiten a los médicos saber cuando deben esperar estos picos y valles, y solicitarán la extracción de sangre ya sea en los valles (generalmente se hace la extracción justo antes de la siguiente dosis), ya sea en los picos (las horas pueden variar según el fármaco), o a veces solicitarán extracciones al azar. La interpretación consistente y exacta de los resultados depende de la hora de la extracción. Si el paciente es incapaz de tomar su medicación y realizarse la extracción de sangre en el intervalo apropiado, debe comunicárselo al médico antes de efectuar la extracción.








